Por: Ana Vohn
Martes 26 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO.- A lo largo del tiempo, los hombres han utilizado el Teatro como medio de expresión. Es una de las mejores maneras para reflejar el día a día de las personas, tanto la realidad como fantasía; éste le ayuda a reflexionar sobre sí mismo y lo que le rodea, pero, ¿estamos realmente educados en este arte? ¿Qué nos hace falta para lograr su mejor desarrollo en nuestro país?
Al hablar de teatro, nos podemos imaginar todo tipo de representaciones, cada puesta en escena engloba un mundo, una realidad diferente que nos hace salir de nosotros mismos, para entrar de nuevo de una forma diferente, tomando en cuenta el bien y el mal, identificándonos con personajes o situaciones que hacen de este arte algo especial.
Podríamos hablar de la historia del teatro en la sociedad mexicana o de cómo se vive ahora, pero debemos partir del hecho de la educación en este arte dentro de nuestro país, ya que esa es la base para el conocimiento, la difusión y el buen funcionamiento de éste.
Actores, productores y hasta directores de teatro en nuestro país coinciden que es necesario que el público aumente su interés por el arte dramático en el país, creando prioridad en la educación de los niños desde primaria hasta la universidad.
Que las personas estén informadas sobre las puestas en escenas o en los teatros en las que se presentan es muy fácil, existe mucha publicidad y variedad; lo difícil es convencer a las personas de la calidad del proyecto, que se sientan atraídos, que se llenen las salas y crear la cultura del teatro.
La realidad es que las personas piensan que la visita al teatro es muy cara, prefieren ir a cines u otro tipo de espectáculos, sin darse cuenta que existen varios tipos de teatros que pueden resultar una muy buena opción para pasar días en familia. También últimamente se han proporcionado descuentos o promociones que permiten que las personas se acerquen a este arte, en nuestro país se vive una crisis, ya sea por causas independientes a los productores, la falta de tiempo, la incorrecta promoción de las obras o porque en México se le da prioridad a otras cosas.
Está claro que tenemos una mentalidad muy cerrada ante las puestas en escena, se ha intentado incrementar el interés de las personas limitado a obras internacionales o de “renombre” dejando a un lado las compañías nacionales que cada vez mejoran tanto a nivel actoral como de producción. Algunas de las instituciones culturales, la Muestra Nacional de teatro, Microteatro, Teatrería, compañías universitarias, teatros de producción privada y grupos independientes, teatro mexicano en el extranjero, teatro comunitario... Se dedican a promover los nuevos talentos y la inclusión del teatro a nuestra vida diaria, para crear conciencia y cultura acerca de éste.
Es claro que al educar a los niños desde temprana edad en el arte, podemos tener una sociedad más abierta y consciente de lo que son y pueden llegar a ser, debido a que aprenderían a ver los problemas desde otra perspectiva, identificándose las historias y volviéndose más cultos. Así los espectadores dejarían de ver para empezar a hacer, dándole un sentido al teatro e impulsando que cada vez más se tome en cuenta y se le de el valor que merece.
Así mismo, gracias a éste, las personas a largo plazo adquirirán disciplina, apreciarán el arte, aprenderán a trabajar en equipo y comprometerse con sus metas, a ser constante, elocuente y expresarse correctamente; también, entenderán el valor de la tradición en el mundo y dentro de su país, que no importan los estereotipos y convicción en la transmisión de mensajes.
Juntos podemos lograr que en México seamos más los que asistimos a las representaciones teatrales, que conocemos acerca de lo que engloba este arte y seamos capaces de transmitir y crear conciencia que con él podemos lograr un cambio a nivel social y personal para tener más imaginación, ideas, compromiso e imaginación.
