Por: Ana Vohn
26 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO.- El polémico artista Jeff Koons ha sido criticado por sus obras consideradas carentes de valor y originalidad; sin embargo, se ha consolidado como uno de los artistas contemporáneos indispensables y más importantes de la época.
En los inicios de su vida laboral, trabajó como corredor de bolsa en Wall Street, profesión que le permitió saber publicitar sus obras. Innovó en el sentido de darse a conocer por medio de la contratación, haciendo que su nombre fuera reconocido con la ayuda de los servicios de una buena agencia de publicidad para promover su imagen, una técnica jamás antes vista en el sentido del arte.
Antes de ejercer en Wall Street, estudió pintura en el Instituto de Arte de Chicago y fue licenciado en Bellas Artes en el Maryland Institute College of Art en 1976.
Se inspiró en Marcel Duchamp para su primera instalación formal, fue en 1980 con el nombre “New” en el New Museum of Contemporary Art de Nueva York, en donde expuso aspiradoras y utensilios domésticos; pero no es hasta 1985 que tuvo su primera exposición individual con “Equlibrium Tanks” en la International with Monument Gallery de Nueva York, aquí dio mucho de qué hablar con su obra “Two Ball 50/50 Tank” que consiste en unos balones de Basquetbol suspendidas en agua dentro de vitrinas, entre otros objetos.
Otra de sus exposiciones más conocidas fue “Luxury and Degradation” en la International with Monument Gallery de Nueva York y la Daniel Weinberg Gallery de Los Ángeles. En esta exposición hace una sátira al mundo del marketing y la publicidad, modificando a su estilo varios anuncios de algunas marcas de bebidas alcóholicas.
La serie “Statuary” juega con temas clásicos o formales como el busto de Luis XIV, con conejos de plástico, representando las diferentes etapas del arte en Europa y todo lo que simbolizan aspectos como el poder y la imaginación.
En 1988 rompe con todo lo que conocían de él, cambiando radicalmente su gusto artístico en la serie “Banility”, donde se inclina por el arte Kitch, que se refiere al arte de producción masiva inspirado en la cultura popular y que no requiere de una reflexión profunda, sino que todos pueden entenderlo e identificarse. Este tipo de arte causó mucha polémica, pero en 1990 creó una de sus obras más conocidas, “Poppy” establecida a la entrada del Museo Guggenheim Bilbao.
Koons siempre ha sido un hombre polémico, un artista que exalta lo superfluo, el consumismo, la locura y todo lo que los medios representen a partir de objetos cotidianos y sin ningún valor, agregando a lo que vivimos diario, una dosis cómica y satírica a lo ya conocido.
A principios del siglo, inspirado por el Barroco, se inclina por crear obras a grandes dimensiones y demasiado cargadas, con temáticas de flores, color y diversión, reflejando el impacto de la publicidad en el día a día de los espectadores. Se dice que él no tiene tanta habilidad manual, por lo que en su taller trabajan alrededor de 130 personas que ayudan a moldear y colorear sus obras; Koons sólo supervisa y da las ideas.
Sus obras más famosas son los “objetos-globo” en el que resaltan el Balloon Dog o el Hanging Heart; objetos globo que buscan reflejar su entorno. En 2013 la casa de subastas Christie´s vendió Balloon Dog Orange (2000) por 58,4millones de dólares, convirtiéndolo en el artista más valorizado de la historia.
Por su parte, la cantante Lady Gaga pidió su colaboración para crear la portada de su tercer álbum, proyecto que dio pie a la serie “Antiquity” en donde combinaba estatuas griegas y romanas con kitch.
Actualmente, sigue siendo uno de los artistas vivos más cotizados, sus obras se cotizan con precios desorbitantes pero nunca dejando atrás las críticas y dudas acerca de su trabajo y mente. Jeff Koons es un artista que no solo recibe reconocimiento económico por su obra y figura, sino también artístico, siendo acreedor a la Medalla Skowhegan de Escultura y el nombramiento Honoris Causa en Bellas Artes por el Corcoran College de Arte y Diseño de Washington.
Numerosas exposiciones, premios, reconocimientos y campañas publicitarias costeadas en aproximadamente 50 millones de dolares, son parte de museos de renombre como el MOMA en Nueva York, National Gallery de Washington, Pimpidou de París, Tate Gallery de Londrés, Guggenheim Bilbao o el Tokio Metropolitan Museum.
Por lo pronto, Jeff Koons sigue creando y vendiendo sus sentimientos, para él es fundamental el diálogo entre obra y público y que exista una conexión sin límite, por lo que busca el mayor grado de globalización y sencillez en sus obras de cultura popular.
Él le da a la gente lo que buscan ver, haciendo más sencilla la realidad y abriendo posibilidades a diferentes reflexiones acerca de una obra simple. Koons convirtió su vida en una obra de arte, su marca, imagen y obra son inseparables. Criticado por unos y admirado por otros, es un artista que creó a nivel mundial un fenómeno contemporáneo incomprensible, arrasando con bastante éxito.
Si buscas conocer un poco más de este artista, ingresa al siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=jJLneVEmgu8
