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Violencia a la Poblana

  • “…La violencia contra la mujer constituye una violación de los Derechos humanos y las libertades fundamentales y limita total o parcialmente a la mujer el reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos y libertades". (Convención de Belem Do Pará).
  • Hoy, 8 de marzo de 2016, día internacional de la mujer, me gustaría hacer hincapié en una situación dolorosa en nuestro país, en específico dentro de este estado.

Por: Ana Vohn

CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando escuchamos “La ciudad de Puebla” nos vienen a la mente las Chinas Poblanas, el Mole, Chiles en Nogada; una ciudad histórica, industrial y educativa, pero muchas veces no nos detenemos a pensar en las personas que viven ahí, no conocemos lo que las mujeres de esta ciudad viven día a día dentro y fuera de sus casas. 

¿Por qué nos detenemos en Puebla al cuestionarnos de la mujer? La respuesta es simple, porque es el cuarto estado con mayor “violencia feminicida” dentro del hogar, y aún así difícilmente nos enteramos de que esto sucede. Existe una Ley de Prevención, Atención y Sanción de la Violencia Familiar; una Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado de Puebla y una Ley para la Igualdad entre Hombres y Mujeres para el Estado de Puebla; sin embargo, estas legislaciones no se siguen de manera correcta, provocando daño psicológico, físico y emocional a muchísimas mujeres, no sólo por los que las atacan, sino por la omisión de muchos o el entendimiento equívoco de los procesos por falta de claridad.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) ubica a Puebla en el sexto lugar a nivel nacional de los estados donde las mujeres han manifestado ser víctimas de algún tipo de incidente de violencia en su relación de pareja, únicamente superado por el Estado de México, Nayarit, Sonora, Distrito Federal y Colima.

 

Según el informe “Órdenes de protección en México. Mujeres víctimas de violencia y falta de acceso a la justicia”,  solamente en el año 2012 la procuraduría poblana recibió 6 mil 237 denuncias por violencia intrafamiliar, sin embargo no emitió ninguna sentencia y justificó que las agraviadas “no la solicitaron”. Es decir, responsabilizó a las mujeres por no acceder a la justicia.  

¿Nos parece justo que las mujeres deban pasar por la humillación, violencia, tristeza y momentos difíciles que trae consigo este tipo de ataques por el hecho de “ser mujer” y ser culpadas de lo que les pasa por no solicitar un papel? ¿En dónde está la autoridad que protege y busca el bienester de las personas de su ciudad, sin importar su género? 

Tomemos  en cuenta que es una problemática actual que carece de la importancia merecida. En el estado, más de 50 por ciento de asesinatos de mujeres ocurren en la familia o en el hogar, lo que devela que las autoridades no atienden la ola de violencia en los hogares de manera adecuada. 

Esta ciudad no sólo se ha caracterizado en los últimos años por tener uno de los más altos porcentajes de mujeres asesinadas en el hogar, asi mismo, es considerado un alarmante en el delito de la trata de personas con fines de explotación sexual.

De acuerdo con las encuestas sobre violencia y otros estudios académicos en el tema, Puebla es una de las entidades más violentas para las mujeres, situación que se incrementó de manera silenciosa con el paso del tiempo por la impunidad con la que actúan las autoridades estatales. 

Junto con Tlaxcala, es identificado como un estado de origen, tránsito y destino de migrantes, por lo que además de las poblanas, mujeres, jóvenes y niñas de otras entidades o países son capturadas, trasladadas y explotadas.

Como mujer, joven y mexicana, invito a ponernos en los zapatos de todas aquellas poblanas que sufren actualmente cualquier tipo de violencia, saber que esta situación le podría pasar a cualquiera de nosotras e intentar ser más solidarias ante esta causa, exigiendo a las autoridades más atención en estos casos para prevenir y tomando en cuenta que más que hombres y mujeres todos somos personas que merecen respeto e igualdad en el sentido de derechos. 

Los invito a ver a través de sus ojos, y no permitir que ni una mujer más sufra o muera a causa de la impunidad o descuido de un gobierno que deja pasar la violencia como si fuera algo común.